martes, 6 de octubre de 2009

Esto no es rosa


Tengo hormigas que corretean por mi cabeza. Me pisotean una y otra vez. Hacen que mis ojos se entrecierren. Mi garganta duele. Es un dolor seco. Es un dolor que acentúa aun más esas pisoteadas.

Cierro los ojos. Puntitos blancos aparecen sin cesar en un mar de oscuridad. Y siguen acentuando ese hormiguero que tengo por cabeza. Si yo siempre tuve respeto a las hormigas, ¡qué me dejen en paz, qué yo no molesto, qué yo no hago ruido…!

Hace mucho que no me pasaba. Casi se me había olvidado por un momento lo que era sentir como la piel parecía ser arrancada de tu cuerpo. Como cuando tienes fiebre. Que tus ojos se llenen de agua incontrolable, que tengas que apartar la vista de donde miras porque te daña.

Pensar y pensar no es bueno. Yo no quiero exteriorizarlo, pero mi cuerpo dice lo contrario. Mi expresión está como perdida. No la encuentro, no la recupero, no soy dueña de mis movimientos, de mis rasgos, de mí misma. Mi alrededor es el dueño de mis sensaciones…

… de las lagrimas, de la tirantez de la piel, del escozor de la garganta, de las hormigas de mi cabeza…

Y pienso…vaya birria de vida. ¿Dónde dejaste el color rosa?


domingo, 14 de junio de 2009


Estoy sentada delante del mar siguiendo el consejo que un día me dio mi padre: “Cuando estés triste y no sepas que hacer, ponte delante del mar y arroja todo eso que te molesta, que te estorba para ser feliz.”


Pues eso, que estoy aquí delante del mar y no se qué es lo que debo hacer. No sé si tengo que reír o llorar. Esto es horrible. Odio las incertidumbres. ¿Cómo me va a contestar el mar a lo que tengo que decirle, por favor? Bueno, todo será intentarlo. A ver...


“Ohmmmmmmmmm… uhmmmmm…”


Voy a intentar relajarme y pensar bien lo que voy a decirte. Ahora es cuando abro la boca y empiezo a rajar por ella dejando entrever lo peor de mí.


“¡Mar, ábrete sésamo! jajajaja”


Perdón, perdón, esto es una broma que tenía que hacer. Ante las situaciones un tanto difíciles me da por hacer tonterías baratas. Venga ahora va en serio.


“¡Mar! Mmm… yo… bueno verás… ¿estás ahí?..”


Claro, claro que está. Que cosas tengo, el mar está enfrente mío. A tres tonos diferentes de azul. Papá diría que se avecina una tormenta de las gordas. Uis… A lo mejor lo tengo que dejar para otro día… Fíjate tú que pena… Dios, vale de excusas, lo sueltas y punto.


“¡Mar! Verás… yo tengo una amiga, que tiene una amiga, que... a su vez… bueno ya me entiendes, que tiene un problema. Bueno no es un problema, es más bien que no sabe que hacer ante una situación y… vale… se puede llamar problema… bueno la cosa es que... que…”


Bien, bien, me he arrancado, ahora el último impulso y lo suelto…


“… que bueno que esa amiga se ha enamorado de alguien. Alguien muy especial y tiene miedo a tirarse a una piscina sin manguitos.”


Espero que el mar no se ofenda por lo de la piscina y tal… ¡¡que yo en el mar nado sin manguitos!! Pero… ¡querré dejar de decir tonterías!


(…) ¿Y bien? ¿Por qué no me dice nada…?


“¡Estúpido mar, te cuento mis cosas y pasas de mi! ¡¿Qué, no tienes nada que decirme?! Una señal. ¡¡Algo!!”


“¡Alba!,” me está gritando Bea desde arriba del paseo, “¿se puede saber que haces ahí abajo gritando como una loca?”


Dios mío. Genial, ahora pensará que estoy para encerrar: una loca que le grita al mar como si hablase con Dios.


Claro que… Espera.


Espera…


“¿Es esta tu señal? ¿¿¿Me envías a mi amiga???”. De acuerdo. Ahora lo entiendo todo…”


Muy bien. Subiré y empezaré de nuevo, pero esta vez con alguien de carne y hueso.


(…) Por cierto, empieza a levantarse viento. Como siempre, mi padre tan sabio.

jueves, 21 de mayo de 2009

Las piedras del río




Mientras estaba sentada en el borde de la baranda que da al río y miraba como pasaba el agua sobre las rocas de la otra orilla, se acercó a mi Marcos y me agarró del brazo para decirme algo. A mi me recorrían las lagrimas por las mejillas porque sabía lo que quería decirme.

“Alba, mírame por favor…” me estaba diciendo mientras yo giraba la cabeza. “¿Tú sabes lo que es que te tiemblen las piernas cuando oyes su nombre, que te entre un cosquilleo en el estomago cuando te habla, que te castañeteen los dientes cuando se te acerca, que el corazón te palpite tan rápido que parezca que se te sale del pecho cuando piensas en esa persona, que los ojos busquen entre un montón de gente un rostro que no te mira, que tus labios no se atrevan a abrirse para decir al menos una palabra…?” le reprochaba yo, a alguien que me quería a mi y que sentía lo mismo que yo por una persona que no me quería.

“Alba…” volvió a insistir Marcos, “déjame intentarlo, déjame conseguir que pienses en mi como piensas en él.”

“Marcos…” y mi voz se apagaba en un abrazo con él que me ahogaba contra su cuerpo.

Y allí estaba nuestra imagen en el agua. La imagen de dos personas que buscaban lo mismo en sentidos contrarios. Y esa imagen se vio turbada por una piedra que calló al agua y que rompió esa imagen y el silencio que nos acompañaba.

miércoles, 1 de abril de 2009

pero tú qué te crees




Coge mi mano y cierra los ojos. Sueña por un instante con lo que más desees. Ahora ábrelos, puede que ya lo tengas delante.

Siempre has sido miedosa y muy inocente. Puede que sea hora de que espabiles en esta vida y comiences a soñar y más tarde a hacer realidad tus sueños. No importa lo lejanos que estén, impossible is nothing, vamos, que nada es imposible. No sé si lo entiendes. Sigue tus propias pautas y olvídate de que alguien pueda juzgarte. Carpe diem, tempus fugit. Ý así poco a poco piensa en lo que te gustaría hacer en un futuro no muy lejano. Breathe, breathe, respira pequeña o acabarás ahogandote.

¿Hacía mucho que no te decían esto? No me digas que piensas eso. Esto es increíble. Llevo gritándotelo al oído mucho tiempo, no me escuchas, listen! listen! listen! ¡Escucha! Al final tendré que hacerte cosquillitas en la oreja con los pelos de mis patas para que prestes atención a lo que de verdad es importante… ¡yo!

Deja de compadecerte, deja de querer arreglar el mundo, es imposible… ¿por qué siento que me estoy contradiciendo? Vaya, ahora me confundes a mi. ¡Niña, presta atención a lo que te digo! Estas todo el día lloriqueando… ¡normal si no me escuchas!

Me aprieta la corbata, y me sobra hasta el sombrero… Me veo tan verde que podrían pensar que estoy enfermo y este paraguas… siempre cargando con él… ¡qué fastidio! ¿De verdad es así como me imaginas? ¿Pero por qué como un grillo?¿Yo a ti que te he hecho? ¿Qué te crees que vengo de la época victoriana? Pues no. De hecho, soy transparente, como las ventanas, resoplo en tus orejas, como el viento, y fastidio todo el día, lo cual… me encanta. ¿De verdad crees que soy bueno? Tengo más bien pinta de malo. ¿Sigues pensando que me parezco a un grillo? Mueve el culo y decídete ya. Soy tu conciencia.

lunes, 2 de marzo de 2009

Jardín sin jardín


Algunas veces me pregunto por qué las mariposas baten sus alas tan rápido. Sigo el vaivén de su vuelo como si en ello fuera a descubrir la respuesta a alguno de mis problemas.

No hace mucho que dejé de creer en lo inmenso de las cosas. Mi padre me enseñó que es en los pequeños detalles en los que hay que prestar especial atención, como en las mariposas y su vuelo. Los detalles en los que deberíamos afinar nuestra puntería, a los que no prestamos atención y que de alguna manera marcan el curso de muchas de las acciones de nuestra vida.

Esa mariposa no tiene una antena. ¿Qué es una mariposa sin una antena sino un bicho quebrado por el tiempo? Tiempo que es corto. Tiempo que se le escapa en el batir de las alas. A lo mejor por eso las baten tan fuerte y rápido.

Y ahora pienso en mi vida, y en cuántas batidas tendré que dar yo para reaccionar ante ese paso del tiempo que se desvanece entre mis pensamientos, en mi parálisis expectante ante el mundo. Y miro a lo lejos y solo veo edificios y coches que desfilan por caminitos hechos para llegar a ningún sitio.

¿Podría esa mariposa sobrevivir en un jardín de ladrillos, pintura, ruido y humo?

¿Podría cualquier mariposa, antes del último aleteo de su vida, vivir en un jardín sin jardín?

¿Y yo?


domingo, 1 de marzo de 2009




“Chsss…Escucha como las gotas de lluvia golpean el suelo…”dijo Urri moviendo su mano por encima de las sabanas de su cama deshecha. Su piel sentía el calor de la cama. Otro dedo alcanzaba su mano. Esta vez sentía que podía parar el tiempo. La otra mano se acercaba más deprisa aún. El ruido dio la pista a Urri para quitar su mano rápidamente y evitar ser alcanzada. Giró su cara y dibujó una sonrisa. Ahora esa mano astuta volvía a dibujar la sonrisa como para memorizarla en el tiempo.

“No me has dicho nada desde hace un rato” dijo Thomas. Ella contestó con una mirada como si quisiera atrapar cada instante. “No quiero que esto se acabe.”

Al día siguiente empezaría la rutina otra vez. Juegos de miradas cómplices. Gestos que nadie percibía. Todo el mundo era ajeno a lo que se cocía.

Se desvanecía todo a su alrededor. Ya no había trabas y habían comprendido por fin las reglas del juego. Cada uno había dejado atado los cabos de su vida de tal manera que los dos podían compartir cada instante.

Thomas escuchaba.

Urri intentaba tararear la música marcada por la lluvia.

Thomas cerraba los ojos.

Urri pensaba.

¿Por qué no iban a ser ellos también felices?

viernes, 27 de febrero de 2009

Carta al Universo



Mi querido Universo,


A veces hay que mirar debajo de las piedras para encontrar tesoros.


A veces uno se siente perdido en un mar de dudas. Pero así es la vida. Está llena de decisiones. Unas veces son duras. Otras resultan más fáciles porque ya estamos escamados de tanto sufrir.


¿Pero qué es el sufrimiento? ¿A caso hemos de sentir siempre un vacío dentro del pecho? ¿Por qué la soledad se llama soledad? ¿Y por qué el sufrimiento se llama sufrimiento? Al fin y al cabo están relacionados. ¿Por qué los seres humanos sienten la imperiosa necesidad de ver siempre el vaso medio vacío cuando puede estar casi lleno?


No.


No quiero que las lágrimas caigan más por un rostro que no se lo merece. Esos ojos que ahora lloran estuvieron llenos de luz, llenos de alegría y esperanza cuando nadie daba nada por ellos. Cuando todos ignoraban la alegría de una niña inocente que siempre daba una sonrisa en los momentos de tormenta. No revuelvas más mares. Tenlos en calma, pues viendo las cosas positivas el tiempo parece más reconfortante.


Y si tu mente se marea ante la realidad, piensa que siempre hay un jardín hermoso sobre el que caer, el cuál amortiguará tu caída con las hermosas flores que brotan de él.


Y si cayeras en un suelo pedregoso, levántate, limpia tus rodillas malheridas y sonríe, pues pudo ser peor. Corre hacia la fuente y limpia esas heridas. Deja que el agua caiga sobre ellas. Si escuece es que está curando. Pues de lo que escuece se aprende. Y de lo que se aprende se intenta no errar más.


Y si el agua no escuece, es que no es la adecuada. Pero no te preocupes, en la tierra siempre hay un botiquín que puede ser útil. Tendrá gasas y vendas.


Y si ves el vaso medio vacío, cierra los ojos y piensa. Luego vuelve a abrirlos y afronta la realidad: ese vaso también puede estar casi lleno.


Porque así te digo que de todo en esta vida se aprende, de los caminos pedregosos, de las aguas estancadas y de los vasos por rellenar.


Y no siempre es fácil encontrar los tesoros a la primera.

Busca pequeño Universo, busca…


Siempre tuya,

La brujita del bosque.



jueves, 12 de febrero de 2009

atardecer veraniego

Piedras Blancas. Punta del Dichoso. Suances.

"Papá, quiero llegar a esa linea del fondo" señaló Urri mientras miraba el horizonte. Llevaba un buen rato sentada junto a él, quieta, observando el paisaje y casi sin pestañear. El viento estaba soplando flojito, lo justo para mover su flequillo y ponerlo en la cara estorbando ante la hermosa imagen que tenía delante. Su padre sonrió e hizo esa mueca con el bigote que tanto la gustaba a Urri. "Es un poco dificil llegar hasta alli, ¿no crees?" contestó él al ver que Urri le miraba atentamente como esperando una respuesta.

Como cada verano, se habían levantado pronto, habían desayunado juntos y habían preparado los bocadillos y todos los aparejos para ir a pasar el día. Este año su padre la había regalado unas botas de montaña porque a Urri la encantaba saltar por las piedras y siempre acababa mancandose los pies, incluso ahora que ya era mayor.

"¿Quieres decir que es inalcanzable?" volvió a preguntarle ella mientras le ayudaba a sacar las cosas de las cajas. "Yo no he dicho eso, he dicho dificil. Además, seguro que acabas llegando al horizonte, ¡eres tan cabezota como tu madre! Siempre consigues lo que quieres..." Urri le miró y pensó que en parte tenía razón. Sin embargo, todo el mundo decía que ella era como su padre. Siempre juntos. Los mismos gestos, las mismas expresiones... De su madre tenía esa cabezonería que la había sacado de tantos apuros. De todos menos del de Thomas, aunque eso más que un apuro era otra de sus cabezonerías.

Mientras tanto Thomas se relajaba en la playa con su hijo. Le enseñaba a construir castillos de arena que luego el propio niño se encargaba de destruir con el agua que cogía en un caldero. La madre les miraba inquisitiva. Esa mujer no era capaz de relajarse ni en la playa y eso era algo que ponía enfermo a Thomas. En plena testera al sol, con los pies metidos en una charquita de agua y mirando al niño dijo en alto, "Deberías enseñar a tu madre cómo divertirse... parece que se la olvido hace tiempo que hay que disfrutar un poco de vez en cuando." Thomas miró al mar y pensó que tal vez Urri estuviese mirándolo.

"Papá, ¿sabes una cosa? Odio que los dias pasen tan rápido. Ojalá pudiera regresar. Ojalá pudiera volver por aquí, más tiempo no sé si me entiendes..." dijo Urri. Su padre señaló el atardecer y contestó bajito y casi a su oido que era una pena que se acabasen los días de pesca.

... "Si que es una pena" recalcó él. Los dos se miraron con complicidad y comenzaron a reir. En el fondo los dos sabían a qué se referían.



jueves, 5 de febrero de 2009

Luz a través de la persiana


La lluvia golpea la ventana de Urri a media noche. No puede dormir, a través de los agujeros de la persiana se cuela la luz de las farolas que alumbran la calle. Todo está dormido, todo menos ella. Se gira en la cama y ve el otro lado vacío. Recuerda cuando solía estar ocupado, cuando sentía el calor de Thomas a su lado y le oía respirar. Ahora ya no está. Ahora ya no quiere. Ahora es cuando ella se siente estúpida por no haberle apoyado cuando la necesitaba más.

Thomas está sentado en su sofá. Son las tres de la mañana y aunque tiene la tele encendida, no la mira, no la escucha. Tiene la mente en otro sitio, en el que quizá debería estar. ¿Y ella? ¿Estará pensando en él? ¿Por qué no la pidió ayuda cuando realmente la necesitaba?¿Por qué se han metido en una pelea tonta, que parece no tener salida? Si los dos se quieren, si podrían ser felices... ¿Por qué no se arriesgan?

Llora un niño. Thomas se levanta y le observa. "No llores más, ya te quedará tiempo de llorar por las cosas que realmente son tristes. Duerme ahora que puedes. Duerme tranquilo, ya velo yo por tí. Tu duerme ya que yo no puedo", le dice. El niño le mira fijamente. No sabe hablar, pero siente que su padre estará ahí. ¿Se dará realmente cuenta de eso cuando pasen los años?

Thomas vuelve a pensar en Urri, Urri en Thomas... y el niño en medio de las dos imagenes. El niño en medio de una guerra que no es suya, de la que no tiene culpa. La madre se levanta. "¿Es que no ves que está llorando? Podías hacerte cargo de la situación de vez en cuando que para eso eres su padre, ¿no?", le grita.

La vecina de arriba les escucha, se ha percatado de todo. Los lloros de un niño la han despertado. La despiertan cada noche y se siente impotente al no poder calmar a ese niño. Puede que no sepa de que va la cosa. Puede que sea ajena a todo lo que se cuece en el piso de abajo. Lo que si sabe es que Thomas no es feliz. Hace mucho que dejó de serlo. Hace años que le conoce de pasada. Y hace meses que ese niño no augura nada bueno...

Urri se vuelve a girar. " A la porra, estoy harta de todo. Si quiere algo, que venga. Que venga de todas formas, pero que venga. ¡Imbécil! Eres la más tonta del mundo, la has cagado. La has cagado...la has cagad.. la has.. la..", dice. Ya se ha quedado dormida. Ahora solo tiene que esperar a que sea mañana, a tomarse corriendo una taza de café y subir apurada los últimos peldaños de la escalera que llega hasta la oficina... hasta Thomas... y hasta un nuevo dia en esa guerra que cree perdida.

Thomas vuelve al sofá. Thomas mira la pantalla y piensa en qué coño le pasa al mundo, al mundo y a la gente en general. Sólo quiere que llegue mañana, y subir las escaleras, abrir la oficina, y preparar el café que tanto le gusta a Urri. Y verá como Urri echa el azúcar en la taza, y huele el aroma a café. Y verá como sonrie y cierra los ojos tras disfrutar de un sorbo del café que él la ha preparado... y verá... Thomas también se ha quedado dormido... ahora descansa un poco, mañana será otro día más en esa guerra que quiere que gane Urri...

miércoles, 28 de enero de 2009

Martes!!




Deja que la lluvia acaricie tus párpados
y que la humedad se clave en tu piel,
deja que esta noche tus pies anden descalzos,
no los pares si empiezan a correr.
Deja que el deseo por una vez se cumpla,
deja que el silencio te susurre otra vez,
deja que tu ausencia en una depresión se hunda,
deja que el niño que llevas dentro vuelva a nacer.

Deja que la gente pase a ambos lados sin tocarte
y que el neón de la noche se clave en tu sien,
deja que la duda que hay en tu mente no pregunte
y que no se clave, que ni siquiera hable
y que se muera solo por esta vez.

Deja que los coches te salpiquen cuando pasen,
que mojen tu risa, con tu puta prisa antes de morder
esa manzana envenenada por un jodido martes,
que se pregunten que haces en la calle,
que no se den cuenta de ese detalle.

Que esto es un paseo como los de antes,
el que nadie se busca, nadie quiere encontrarse,
que todo se vuelca en un vaso vacío,
que no hay más nostalgia que la de perderse.
Si duele un recuerdo, te cura el olvido,
si duele la cabeza, con Hemicraneal vale.
si buscas ayuda, chungo, esta noche estoy solo conmigo. (x2).

viernes, 23 de enero de 2009

Los problemas de Thomas


- Y supongo que pretenderás que todo siga igual, eh Urri..
- No. Pero no tienen por qué cambiar las cosas.
- No puedo hacer como que no me has dicho nada, no puedo irme a casa y pensar que esto no ha pasado, que todo sigue igual, Urri.
-Thomas, lo que te he dicho... yo solo he abierto mi corazón, pero todo puese seguir igual, me hago a la idea, yo...
- ...¡No! No me puedes poner entre la espada y la pared... no ahora que...

De repente alguien entró a la oficina. Urri miró a través de la ventana de su despacho y vio a una chica muy guapa esperando frente al mostrador. Estaba buscando con la mirada a alguien. Thomas salió del despacho corriendo hacia ella, y se saludaron. Urri empezó a morderse las uñas… “¡Maldita sea!”, pensó, “acabo de arreglarlas… ¿y ella quién es?¿Y qué hace aquí?”


-
Te dije que no vinieras, al menos no ahora…
-
Ya zábe que no pueo ezpera má. ¡Mi arma, me tiene aquí ezperando como zi fuera una dehconocía! ¿De qué vaz?
-
¿Quieres hablar más bajo?
-
¿Ez que ahora te avergüenzaz de mi o que?
-
No es eso ¡y lo sabes!


Y Urri se intrigaba más por aquella extraña mujer. Solo sabía que se conocían, que era muy guapa y vestía muy bien, y además, que tenia un acento andaluz difícil de entender, sobre todo si hablaba bajito. Urri se asomó a la puerta y gritó:


-
Thomas, los problemas personales fuera de la oficina…
-
Claro, Urri… pero , oyes, ¿por qué tú no te aplicas el cuento?
-
No me hables así, de momento sigo siendo la jefa del departamento.
-
Claro, claro… Vamos Estela. Te invito a un café.



Y los dos salieron por la puerta. Urri se quedó mirando hasta que desaparecieron. ¿Estela? De qué la sonaba ese nombre…


… Tomando el café, Thomas levantó la mirada hacia Estela. Su larga melena negra la caía sobre la cara, sus ojos oscuros eran penetrantes y sus labios rojos llamaban la atención de cualquiera. Dio un sorbo más al café que ardía y posó nervioso la taza sobre el platillo.


-
Tómaz, ssiento to ézto. Pero nesesito que me ayudez. Nesesito que vengaz conmigo y que hablez con ella. Tu hermana tiene que cambiá de parecé.
-
Los problemas de mi hermana y tuyos son de vosotras dos, no mios. Yo no puedo hacer nada. Ella ha tomado su decisión.
-
Tienez que ayudáme. No zé como ezplicála que todo va a cambiá. Que vió a tratá de… de… volvé aquí, ¿entíendez? Quiero volvé con ella… Tómaz, po favó…ayudame, mi arma, ayudame.
-
Estela, mi hermana está tratando de rehacer su vida.


Estela rompió a llorar, había dejado atrás lo que más quería hacía unos meses, y ahora volvía con la ilusión de recuperar a aquella mujer de la que se había enamorado. Thomas, se vio reflejado en ella. Hacia un par de años se había enamorado de Urri. Por aquel entonces ella no estaba nada más que inmersa en el trabajo, no veía más allá. A ella también la habían hecho daño y él se había propuesto enseñarla que no todos los hombres eran iguales. Sin embargo, cometió un error y ahora se veía embarcado en un barullo de problemas familiares. Un embarazo no deseado, una mujer extraña en su casa, y toda la vida que había imaginado con Urri no podía hacerse realidad.


Y ahora… ahora Urri era la que estaba intentando contra viento y marea que estuvieran juntos. Pero no era el momento… hasta cuándo seguirían así… hasta cuándo…

miércoles, 21 de enero de 2009

La indecisión de Urri


- Te digo que ya no me importa..
-¿Cómo puedes decir eso, Urri? Nunca te oí hablar así, ¿te has vuelto loca?
- Pues puede, pero ya no me importa.
- Estas tensa, relajate, piensa.. piensa, hija, piensa...

Pero no podia pensar. Hacia mucho que no podia pararse a pensar, hacia mucho que no dormia tranquila, que no se podia dar un paseo por los jardines. En el trabajo se habia enamorado de alguien, y los nervios no la dejaban pensar. Vivia obsesionada por ese chico. Y ese chico, ¿se habria dado cuenta?

Se puso los auriculares y se comenzó a andar, dejando atrás a su madre. Mientras la estaba observando desde lo lejos, se dio cuenta de lo que habia cambiado en los últimos años. Ya no era una niña, era independiente, tal y como a ella la hubiera gustado ser. No se sentia tampoco reprimida, pero tenia envidia de su propia hija en cierta manera.

Y Urri se alejaba, pero hacia dónde era un misterio. Ni si quiera ella lo sabía. Se adentraba en los jardines de su mente a la vez que paseaba mirando los patos en el estanque. Y los patos la miraban pasar como si fuera un cuerpo sin alma... Y la tortuga se paró. La tortuga movió su cabeza hacia ella e hizo que se detuviera un momento...

... y seguia sin rumbo... que haría, era todo un misterio...


lunes, 19 de enero de 2009

completamenteee locooo



Esto va por Ali, que la encanta esta canción.. Loca!!! asi estas tú!!!!!Pero yo te quiero igual!! jajaja

Y vuelvo a estar
más loco que de atar.
Dibujo corazones
después de echar mi aliento
en los cristales de tu voz
y vuelvo a respirar,
tu aire y mis pulmones
se llenan de la vida que me quitas al andar
en otras direcciones
de las que sigo yo,
qué pronto me olvidaste.


No entiendo lo que has visto en aquel tipo del chaqué,
si cuando se lo quita sus principios no hacen pie,
no hacen pie,
no hacen pie.


Y yo estoy completamente loco,
loco, borracho, perdido,
tan enamorado de ti, de mis vicios,
tirado en alguna cuneta en la meta de la soledad.


y ya no sé,
camino del revés.
De cara a la pared
estan mis sentimientos castigados sin saber
que por mirar pa'trás
tú no vas a volver
y sigo torturando a mi cabeza x tu piel.
Si estoy en carne viva no me tires alcohol
cúrame con saliba


No entiendo lo que has visto en aquel tipo del chaqué,
si cuando se lo quita sus principios no hacen pie,
no hacen pie,
no hacen pie.


Y yo estoy completamente loco,
loco, borracho, perdido,
tan enamorado de ti, de mis vicios,
tirado en alguna cuneta en la meta de la soledad.


Tan lejos del mar,
que sin tu cariño
se ha roto la cuerda
que me ataba a la razón.


Tan lejos del sol,
tan lejos del niño
del que solo quedó...

miércoles, 14 de enero de 2009



Mañana es mi cumple.

No voy a hacer balance del año porque saldria perdiendo, pero si puedo decir que de todo he aprendido algo... puede que poco, pero algo... de lo bueno y de lo malo. Y saco sobre todo la amistad, el apoyo incondicional y el hombro en el que he llorado muchas veces.

No cambiaria por nada del mundo las sonrisas, las tonterias a primera hora de la mañana y a última de la tarde, los ronquidos de mi alma, los aullidos de las vuestras, los ojos perdidos ante un problema y los brazos abiertos que encuentras tras ellos... las palabras de aliento, los aviones express, las pocas alas que he tenido y las que tengo ahora, las decisiones duras que tomé, las que tomasteis vosotros y yo acompañé y apoyé... las manos temblorosas, los clinex llenos de mocos que no pegamos en el colchón, los bocadillos a medio comer, los nervios del montón....

mis amigos, mi familia, mi jardín, mi todo...

en eso me he convertido este año, en una persona con mucho por detrás... con mucho que me apoya, con mucho que se que no me deja caer...

a todos, como siempre, y nunca me cansaré de decirlo, GRACIAS, pero no hasta siempre. Sois mi dia a dia, mi hora a hora, y mi minuto a minuto.

NO me cansaré de decirlo.

Esta brujita, siempre será brujita..